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Tributación Dividendos 2021

Ayer 22 de diciembre de 2020, fueron ratificados en el senado los presupuestos generales del estado para el ejercicio 2021. Entre las novedades que incorpora se incluye la modificación en el Impuesto de sociedades del precepto que regula la exención sobre dividendos y ganancias patrimoniales de ventas de participaciones, fijándose que su cuantía sea del 5 por ciento del dividendo o renta positiva obtenida, de forma que el importe que resultará exento será del 95 por ciento de dicho dividendo o renta, en lugar del 100% que se venía aplicando.

A afectos prácticos si una sociedad recibe de una filial un dividendo de 100 € deberá integrarlo como mayor beneficio en un 5% es decir 5€ y sobre ese beneficio tributara el 25%, es decir 1.25 euros. En resumen, por cada 100 euros de dividendo repartido se tributará un 1.25%.

Por lo que los grupos de empresas que tengan intención de repartir dividendos de las reservas acumuladas o de su resultado estimado de 2020 y aprueben su reparto antes del 31 de diciembre de 2020, gozaran de la exención del 100%. A partir del 01/01/2021 deberán imputar el 5% como ingreso tributable en el impuesto de sociedades.

Por otro lado el RDL de 18/2020 de 12 de mayo estableció que  Las sociedades que se acojan a un ERTE por fuerza mayor no podrán repartir los dividendos correspondientes al ejercicio en el que se adoptaron dichas medidas, salvo en el caso de que la sociedad abonase previamente el importe de las cuotas de la seguridad social de cuyo pago hubiese quedado exonerada.

Ahora bien, podrán aprobar reparto de dividendo sobre reservas voluntarias correspondiente a ejercicios anteriores a 2020, así mismo esta limitación no será de aplicación para empresas con menos de 50 trabajadores.

Para cualquier consulta o duda referente a este asunto no dude en ponerse en contacto con nosotros.



Contabilidad Bonificación Seguridad social ERTEs

Recordemos que las bonificaciones al igual que las reducciones de cuotas a la Seguridad Social son deducciones que resultan de la aplicación de determinados porcentajes en la cuota.

La finalidad de las bonificaciones y reducciones de cuotas es principalmente la reducción de los costes de Seguridad Social de la empresa.

En el caso de los ERTEsnos encontramos ante una bonificación en la Seguridad Social

Desde el inicio de la pandemia las empresas se han ido acogiendo a este instrumento para reducir sus cargas durante los periodos de inactividad o reducción de la actividad.

Si bien contablemente la contabilización de la nómina de los trabajadores que estén en ERTE no tiene repercusión ya que si el trabajadora esta al 100% en el ERTE no generara nómina y por lo tanto no hay nada que contabilizar, si esta en un % inferior, por ejemplo el 75% se generara una nómina por el tiempo efectivo de trabajo y será el documento a contabilizar.

Ahora ¿bien que ocurre con la bonificación en la seguridad social? Pues como ya hemos comentado esta bonificación se trata de una subvención recibida por parte de la Seguridad Social para el pago de los seguros sociales por lo que contablemente hay que regístralo por la cantidad no abonada de seguros sociales y si deberíamos haber pagado si nuestros trabajadores no se encontraran en ERTE

El asiento a realizar seria

642 Seguridad Social  a cargo de la empresa           a              740 Bonificaciones Seguridad Social

Aparentemente el ingreso por la subvención (740) y el gasto de la seguridad social (642) se compensan por lo que no tiene efecto sobre la cuenta de resultados.

 ¿Entonces puede no hacerlo ya que no tiene efecto contra la cuenta de resultados?

No, ya que en caso de revisión o inspección de la Agencia tributaria consideraran que no hemos reflejado el ingreso por las bonificaciones recibidas liquidando la cuota correspondiente (25% en el caso de sociedades) de la cantidad no declarada. Así mismo no nos permitirán la deducción del gasto en ese años ya que es requisito indispensable para que un gasto sea deducible que este CONTABILIZADO.

Cualquier duda al respecto no dudes en contactar con el despacho.

Reciba un cordial saludoAvanza Azpeitia.


PRÉSTAMOS DE SOCIOS

En la situación actual puede ser interesante capitalizar los préstamos que los socios hayan otorgado a su propia empresa

Nada impide que los socios de una empresa realicen préstamos a favor de ésta -para afrontar una falta de liquidez puntual, o para afrontar una inversión, por ejemplo-. Pero posteriormente –y en la situación económica actual todavía más- pueden existir dificultades para devolverlos.

En estos casos lo mejor es que dichos préstamos no se devuelvan y queden definitivamente en la sociedad, en forma de capital o de fondos propios. Así se evita el devengo de intereses y se mejora la imagen del balance (a efectos de solicitar financiación bancaria o de proveedores, por ejemplo).

Si este traspaso a fondos propios se realiza antes de final de año, el balance definitivo de 2020 ya reflejará la nueva situación. A estos efectos, existen diversas opciones para que estos préstamos pasen a formar parte de los fondos propios:

  • Traspasarlos a una cuenta de “aportaciones de socios”, sin modificar la cifra de capital. Ello supone un ahorro de costes de notario y registro. Pero a cambio, es necesario que participen todos los socios y que, además, lo hagan en la misma proporción en la que participan en el capital.
  • Otra opción –por ejemplo, si sólo es un socio el que ha realizado el préstamo, o si el préstamo de cada socio no es proporcional a su participación en el capital- es la de pasar esos préstamos a capital. Ello implicará el aumento de éste y el cambio en las proporciones de participación en la empresa.


CARGO RETRIBUIDO

Hacienda vuelve a abrir la polémica sobre la retribución del cargo de administrador

Después de mucha polémica sobre la deducibilidad fiscal de las retribuciones de los administradores, el asunto parecía zanjado en los siguientes términos:

  • La retribución por ejercer el cargo de administrador es fiscalmente deducible siempre que los estatutos prevean que el cargo es retribuido.
  • La retribución derivada del trabajo desarrollado en el día a día de la empresa –por funciones de gerencia o por otro cargo- también es fiscalmente deducible, con independencia de lo que digan los estatutos.

No obstante, una reciente resolución del Tribunal Económico-Administrativo Central ha reabierto la polémica. Según ésta, las funciones de gerencia quedan “absorbidas” por las funciones mercantiles de administrador, por lo que, si los estatutos no prevén la retribución, las sumas satisfechas por el ejercicio de funciones de dirección no son fiscalmente deducibles.

Ante esta situación, lo más prudente es asegurarse de que los estatutos establezcan el cargo de administrador como retribuido estableciendo parámetros para concretar dicha retribución.